martes, 24 de marzo de 2009

ESTUDIO EN ITEPAL.




Ahora, adelantando estudios de teología pastoral...




domingo, 2 de noviembre de 2008

UNA NUEVA ETAPA.....


El ministerio sacerdotal, la oportunidad de llegar al corazón de muchas personas, ese es el sentido de nuestro ser. Ahoara, se cierra la etapa de la misión en República Dominicana en la parroquia Santa Clara de Asís de San Pedro de Macorís, para volver a casa en Bogotá Colombia, en la casa Cristo Sacerdote.

Este es un ciclo que se cierra y se abre otro. De toda esta experiencia que quedan muchas enseñanzas, tantas cosas bellas vividas, tantas opotunidades de Dios, pues su hacer es realmente nuevo siempre, cada día es una bendición que no deja hacernos personas nuevas, con nuevas espectativas, sueños y proyecciones; por esto ha sido grande y fructifero...

Ahora estoy dispuesto a esta nueva oportunidad..... Dios sea bendito!!!!!!


jueves, 16 de octubre de 2008

RETIRO PARA MUSICOS. PARROQUIA SAGRADA FAMILIA. PHOENIX,A



Alabanza


La alabanza es una sublime forma de oración. Va más allá de la petición. Quien alaba a Dios expresa su reconocimiento y gratitud por la perfección divina; la alabanza propicia una actitud de confianza y entrega a Dios. Quien alaba permite que el Espíritu Santo habite en su persona y opere la comunión de amor con Dios. Quien ama a Dios no puede dejar de alabarle y quien le alaba crecerá en amor.

Las alabanzas son canticos: multiplican las palabras para tratar de describir a Dios y sus grandezas.

Cantan la bondad de yahvé: justicia, salvación, amor, fidelidad, gloria, fortaleza, promesas, milagros.

Alabar a Dios es exaltarlo, magnificarlo ( Lc 1,46). Reconocer su superioridad única. Habita todos los cielos.

Brota de la conciencia exultante por esa santidad de Dios (salmo 30,5). Esa exaltación une profundamente con Dios.

Alabanza: confesión de las grandezas de Dios, que brota al contacto con el Dios vivo . Despierta al hombre completo, y lo arrastra a una renovación de vida.

El hombre para alabar a Dios se entrega con todo su ser.

La alabanza si es verdadera es “INSESANTE” (salmo 145, 1; 146,2) así es explosión de vida. “no son los muertos, son los vivos los que alaban” (salmo 30;10; 88,11ss; 115,17 Eclo 17,2 ss).